Actividad 2 Sesión 5

Actividad 2 Sesión 5

Marco teórico

Internet of things (IoT) o Internet de las cosas

La idea del IoT tuvo iniciativa hace 30 años que se viene hablando de hacer un poco más interactivos todos los objetos de uso cotidiano, algo que se ha llevado a la práctica de forma bastante avanzada en campos como la domótica. Así, lo que hasta hace unos años se denominaba la casa del futuro y el hogar conectado, ahora entra de lleno en el mundo del Internet de las cosas.
Pero el concepto de Internet of things fue específicamente propuesto por Kevin Ashton, como título de una conferencia que este científico británico realizó en 1999 para hablar de las investigaciones que el grupo Auto-ID Center del Instituto Tecnológico de Massachusetts estaba llevando a cabo en el campo de los sensores y la identificación por radiofrecuencia en red (RFID).
Unos años después, la ITU (International Telecommunication Union) perteneciente a las Naciones Unidas hizo público el primer estudio sobre el Internet de las cosas en el que se afirmaba que se había abierto una nueva dimensión en el mundo de las tecnologías de información y la comunicación (TIC) con la creación de un mundo en Red con dispositivos interconectados que proporcionan contenido e información fuera cual fuera la ubicación del usuario. “Todo, desde los neumáticos a cepillos de dientes estará en el rango de comunicaciones, anunciando el comienzo de una nueva era, una en la que la actual Internet (de datos y personas) da paso a la Internet del mañana, el de las cosas”.
Internet de las cosas se trata que nuestros aparatos más cotidianos, nuestros electrodomésticos o nuestros dispositivos tecnológicos, puedan conectarse entre sí y comunicarse; que se adelanten a nuestras necesidades y se hablen entre ellos para satisfacerlas. Por decirlo de alguna forma, "Internet de las cosas" significa "Internet para las personas".
Imaginar los objetos más cotidianos como una cafetera conectada con tu smartwatch que te prepara un café doble, justo cuando te levantas, porque "sabe" que no has pasado buena noche. Imaginar un sensor que detecta un aumento de humedad en tus tuberías y de aviso al mismo tiempo a ti y a tu aseguradora de una posible rotura en la instalación. Esto sería Internet of Things, un mundo de dispositivos conectados para hacernos la vida más fácil, más productiva, más divertida y más saludable.
Pero ¿qué requisitos necesita un dispositivo para que IoT suceda? Un sensor para detectar y registrar información, un procesador para gestionarla, y conectividad para compartirla, es decir, para enviarla o recibirla. Con estos tres ingredientes, los aparatos estarán listos para empezar a comunicarse. Además, es esencial que se encuentren en un ecosistema abierto en el que los dispositivos hablen el mismo lenguaje para poder "comprenderse".

El reto para la industria está en buscar entornos de colaboración donde todos los partners o socios trabajen en desarrollos comunes y que los gobiernos faciliten esta implantación.
La base de una compleja red que conecta miles de millones de dispositivos y a los seres humanos en una infraestructura multi-tecnológica, multi-protocolo y multi-plataforma, la principal visión de Internet de las Cosas (IoT) es crear un mundo inteligente donde lo real, lo digital y lo virtual converjan para crear entornos inteligentes que proporcionen más inteligencia al campo energético, la salud, el transporte, las ciudades, la industria, los edificios y muchas otras áreas de nuestra vida diaria.
La idea es la de interconectar millones de segmentos de redes inteligentes que permitan el acceso a la información no sólo “en cualquier momento” y “en cualquier lugar”, sino también el uso de “cualquier cosa” e idealmente a través de cualquier “camino”.
Esto se logra teniendo los objetos que manipulamos a diario equipado con sensores, identificadores y dispositivos de posicionamiento, dotados con una dirección IP para convertirse en objetos inteligentes, capaces de comunicarse con otros, y además también con los seres humanos con la posibilidad de que las zonas donde operen nunca podría alcanzarse sin los avances realizados en las tecnologías actuales.
Los objetos inteligentes pueden descubrir e interactuar con entidades externas mediante la consulta de los seres humanos, computadoras y otros objetos inteligentes. Los objetos inteligentes también pueden obtener inteligencia mediante el aprovechamiento de los canales de comunicación disponibles para proporcionar información acerca de sí mismos y al mismo tiempo acceder a la información que ha sido agregada por otros objetos inteligentes.
IoT es la nueva infraestructura esencial que prevé conectar 50 mil millones de objetos inteligentes en el 2020, cuando la población mundial llegará a 7,6 mil millones, y puede ser percibida como una infraestructura de transporte de un número de servicios de aplicaciones que están habilitados por un conjunto de tecnologías. Sus servicios de aplicaciones se expanden en muchos ámbitos, como las ciudades inteligentes, transportes inteligentes, edificios inteligentes, eficiencia energética, la industria y la salud inteligente usando diferentes tecnologías como detección, nano-electrónica, red inalámbrica de sensores (WSN), la identificación por radiofrecuencia (RFID), la localización, el almacenamiento y uso de la “nube”.
Los sistemas y aplicaciones de IoT han sido diseñados para proporcionar seguridad, privacidad, integridad, confianza, fiabilidad, transparencia, anonimato y solo están condicionados por limitaciones éticas.
Los expertos dicen que nos dirigimos hacia lo que podríamos llamar una “sociedad de redes ubicuas”, en que las redes y los dispositivos conectados en red están presentes todo el tiempo. Sensores RFID e inalámbricos prometen un mundo de dispositivos en red e interconectados que ofrecen contenidos relevantes e información sea cual sea la ubicación del usuario. Esto se facilitará mediante el uso de redes inalámbricas de sensores y de las etiquetas RFID para ampliar la comunicación y el potencial de la vigilancia de la red de redes. Las WSNs son una forma temprana de redes de información y comunicación ubicuas. Se trata de uno de los bloques de construcción de la Internet de las Cosas

Internet of things en México

La necesidad de los mexicanos de estar conectados en todo momento y lugar está provocando que la inversión en soluciones, plataformas y dispositivos relacionados con IoT esté creciendo exponencialmente.
El director general en México de International Data Corporation (IDC), Edgar Fierro, mencionó en su estudio Indice de Innovacion de la Sociedad 2016, IoT está impactando en la vida de las personas, empresas y gobierno, reflejando un monto de 1.9 millones de dólares en el país en el cierre del año 2015.
La conectividad es una parte muy importante para los mexicanos, dado que el 24% del total encuestados por Qualcomm, tiene un equipo conectado a la red que puede ser un celular, televisión, cámara, etc.
El sector empresarial mexicano es el que más invirtió en IoT siendo la industria de manufactura y la de logística las más ávidas.

Tipos de Sistemas


Los sistemas de información se desarrollan para distintos fines, dependiendo de las necesidades de los usuarios humanos y la empresa. Los sistemas de procesamiento de transacciones (TPS) funcionan en el nivel operacional de la organización; los sistemas de automatización de oficinas (OAS) y los sistemas de trabajo de conocimiento (KWS) brindan soporte para el trabajo a nivel del conocimiento. Entre los sistemas de nivel superior se encuentran los sistemas de información administrativa (MIS) y los sistemas de soporte de decisiones (DSS)∗. Los sistemas expertos aplican la experiencia de los encargados de tomar decisiones para resolver problemas específicos y estructurados. En el nivel estratégico de la administración se encuentran los sistemas de soporte para ejecutivos (ESS). Los sistemas de soporte de decisiones en grupo (GDSS) y los sistemas de trabajo colaborativo asistido por computadora (CSCWS), que se describen en forma más general, ayudan en el proceso de toma de decisiones, a nivel de grupo, de la variedad semiestructurada o no estructurada.

Sistemas de procesamiento de transacciones


Los sistemas de procesamiento de transacciones (TPS) son sistemas de información computarizados que se desarrollaron para procesar grandes cantidades de información para las transacciones de negocios rutinarias, como nóminas e inventario. Un TPS elimina el tedio de las transacciones operacionales necesarias y reduce el tiempo que se requería para realizarlas en forma manual, aunque la mayoría de las personas aún deben introducir los datos en forma manual en los sistemas computarizados.
Los sistemas de procesamiento de transacciones son sistemas que atraviesan límites y permiten que la organización interactúe con los entornos externos. Como los administradores analizan los datos generados por el TPS para obtener información actualizada sobre lo que ocurre en sus empresas, es imprescindible que estos sistemas funcionen sin problemas ni interrupciones para sustentar las operaciones diarias de estas compañías.

Sistemas de automatización de oficinas y sistemas de trabajo de conocimiento


En el nivel de conocimiento de la organización hay dos clases de sistemas. Los sistemas de automatización de oficinas (OAS) brindan apoyo a las personas que trabajan con datos no para crear conocimiento sino para analizar la información y transformar los datos o manipularlos de cierta forma antes de compartirlos o diseminarlos de manera formal a través de la organización y, algunas veces, más allá. Los aspectos más conocidos de los sistemas OAS son el procesamiento de palabras, las hojas de cálculo, el diseño gráfico por computadora, la planificación electrónica y la comunicación a través de correo de voz, correo electrónico (e-mail) y teleconferencias.
Los sistemas de trabajo de conocimiento (KWS) brindan apoyo a profesionales como científicos, ingenieros y médicos, ayudándoles a crear conocimiento (a menudo en equipos) y a integrarlo a su organización o la sociedad.

Sistemas de información administrativa


Los sistemas de información administrativa (MIS) no sustituyen a los sistemas de procesamiento de transacciones; más bien, todos los sistemas MIS incluyen el procesamiento de transacciones. Los MIS son sistemas de información computarizados que funcionan debido a la decidida interacción entre las personas y las computadoras. Al requerir que las personas, el software y el hardware funcionen en concierto, los sistemas de información administrativa brindan soporte a los usuarios para realizar un espectro más amplio de tareas organizacionales que los sistemas de procesamiento de transacciones, incluyendo los procesos de análisis y toma de decisiones.
Para acceder a la información, los usuarios del sistema de información administrativa comparten una base de datos común; ésta almacena tanto los datos como los modelos que permiten al usuario interactuar con ellos, interpretarlos y aplicarlos. Los sistemas de información administrativa producen información que se utiliza en el proceso de toma de decisiones. También pueden ayudar a integrar algunas de las funciones de información computarizadas de una empresa.

Inteligencia artificial y sistemas expertos

La inteligencia artificial (AI) puede ser considerada como el campo dominante de los sistemas expertos. La idea general de la AI ha sido desarrollar equipos que se comporten de manera inteligente. Dos ramas de investigación de la AI son 1) la comprensión del lenguaje natural y (2) el análisis de la habilidad para razonar un problema y llegar a una conclusión lógica. Los sistemas expertos utilizan las metodologías de razonamiento de la AI para resolver los problemas que los usuarios de negocios (y otros tipos de usuarios) les presentan.
Los sistemas expertos son una clase muy especial de sistema de información que ha demostrado su utilidad comercial gracias a la disponibilidad extendida de hardware y software como las computadoras personales (PC) y las interfaces de sistemas expertos. Un sistema experto (también conocido como sistema basado en el conocimiento) captura y utiliza en forma efectiva el conocimiento de uno o varios expertos humanos para resolver un problema específico al que una organización se enfrenta. Cabe mencionar que a diferencia de los sistemas DSS, que en última instancia dejan la decisión a la persona encargada de la toma de decisiones, un sistema experto selecciona la mejor solución para un problema o una clase específica de problemas.
Los componentes básicos de un sistema experto son la base de conocimiento, un motor de inferencia que conecta al usuario con el sistema mediante el proceso de consultas en lenguajes —como el lenguaje de consulta estructurado (SQL) —, y la interfaz de usuario. Las personas conocidas como ingenieros del conocimiento capturan la experiencia de los expertos, crean un sistema computacional que incluye este conocimiento y después lo implementan.

Las aplicaciones de comercio electrónico y los sistemas Web

A muchos de los sistemas que veremos en este libro se les puede agregar una mayor funcionalidad si se hacen migrar a la World Wide Web o si se conciben e implementan originalmente como tecnologías basadas en Web. Hay muchos beneficios relacionados con el proceso de montar o mejorar una aplicación en Web:
1.    Aumenta el número de usuarios que se enteran de la disponibilidad de un servicio, producto, industria, persona o grupo.
2.    Los usuarios tienen la posibilidad de acceder las 24 horas del día.
3.    Se puede mejorar la utilidad y capacidad de uso del diseño de la interfaz.
4.    Se puede expandir un sistema globalmente en vez de permanecer en el entorno local, con lo cual se puede establecer contacto con personas en ubicaciones remotas sin preocuparse por la zona horaria en la que se encuentren.

Software de código fuente abierto

El software de código fuente abierto (OSS) es una alternativa al desarrollo de software tradicional, en donde el código propietario se oculta a los usuarios. Con el OSS, los usuarios y programadores pueden estudiar, compartir y modificar el código o las instrucciones de computadora. Las reglas de esta comunidad incluyen la idea de que cualquier modificación a los programas se debe compartir con todas las personas en el proyecto.
El desarrollo de OSS constituye toda una filosofía y no sólo el proceso de crear software. A menudo, las personas involucradas en comunidades de OSS lo ven como una forma de ayudar a que las sociedades cambien. Algunos de los proyectos de código fuente abierto más conocidos son el servidor Web Apache, el navegador Mozilla Firefox y Linux, un sistema operativo de código fuente abierto similar a Unix.
No obstante, sería simplista pensar en el OSS como un movimiento monolítico, además de que esto no ayuda en nada a revelar qué tipo de usuarios o analistas están desarrollando proyectos de OSS y en qué se basan. Para ayudarnos a comprender el movimiento de software libre, algunos investigadores recientemente categorizaron las comunidades de software libre en cuatro tipos: ad hoc, estandarizado, organizado y comercial, además de contar con seis distintas dimensiones: estructura general, entorno, objetivos, métodos, comunidad de usuarios y licencias. Algunos investigadores argumentan que el OSS está en una encrucijada y que los grupos de OSS comercial y comunitario necesitan comprender dónde convergen y dónde puede haber conflictos potenciales.
El desarrollo de software de código fuente abierto es útil para muchas aplicaciones que se ejecutan en diversas plataformas, incluyendo dispositivos móviles y equipos de comunicación. Su empleo puede contribuir a acelerar el proceso de estandarización de comunicaciones entre dispositivos. El uso extendido de OSS puede ayudar a aliviar la severa escasez de programadores, al poner las herramientas de programación en manos de estudiantes de países en desarrollo en menos tiempo del que se requeriría si estuvieran limitados al uso de paquetes propietarios, y puede ayudar a resolver grandes problemas mediante una colaboración intensa y extensa.

Bibliografía

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Corporativo, I. (2012). Fundamentos del desarrollo de aplicaciones móviles. IBM corporation.
Excelsior. (2016). Obtenido de http://www.excelsior.com.mx/hacker/2016/01/13/1068538
Kendall, K. &. (2011). Análisis y diseño de sistemas. México: Pearson.
Martin, R. C. (2009). Código limpio-Manual de estilo para el desarrollo ágil de software. México: Anaya Multimedia.
Montevideo, G. (2017). Obtenido de http://grupomontevideo.org/sitio/noticias/evi-internet-de-las-cosas-iot/
Samsung. (2016). Smart home. Obtenido de http://www.samsung.com/es/a-fondo/smart-home/que-es-el-internet-de-las-cosas/
Ticbeat. (2016). Ticbeat. Obtenido de http://www.ticbeat.com/tecnologías/que-es-el-internet-de-las-cosas

Vique, R. R. (2011). Métodos para el desarrollo de aplicaciones móviles. Cataluña: Universitat Oberta de Catalunya.

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